Comunas de mujeres se organizan ante terremoto en Kurdistán, Siria y Turquía

 

Mientras la ayuda humanitaria no llega al noroeste de Siria, donde se encuentra la zona rebelde de Kurdistán, las mujeres y los pueblos se organizan para enfrentar la emergencia humanitaria que viven después de un terremoto de 7.8 y una guerra iniciada hace 12 años.

 

La frontera entre Turquía y Siria fue el escenario del temblor de 7.8 grados Richter que dejó más de 35 mil muertes. En esa región, sin importar los límites impuestos por los estados, habitan comunidades autónomas kurdas, árabes, alevíes agrupadas en Kurdistán. A todas estas comunidades no ha llegado ayuda humanitaria.

De acuerdo con la doctora en sociología y activista Azize Azlan, hay por lo menos 20 ciudades y 26 millones de personas que viven entre pueblos y ciudades de esta frontera. De acuerdo con sus cálculos, son 15 millones en Kurdistán y Turquía y 11 millones en Kurdistán y Siria. De los cuales, más de 5 millones se consideran vulnerables en lugares que fueron colapsados totalmente por el terremoto.

Hay edificios derrumbados, no hay electricidad, no hay agua, las carreteras están destruidas, no hay señales para comunicación, escuelas destruidas, falta de acceso al agua potable y la propagación de enfermedades en temperaturas bajo cero por el invierno. En suma, los bombardeos no han cesado.

 

«Le hemos fallado a la gente»

A esta región no han llegado los apoyos humanitarios. La misma Organización de las Naciones Unidas reconoció que ha sido un fracaso el envío de ayuda a Siria. Dio a conocer que por lo menos 5 millones de personas quedaron sin casa.

“Hasta ahora le hemos fallado a la gente en el noroeste de Siria. Con razón se sienten abandonados, buscando ayuda internacional que no ha llegado”, dijo el jefe humanitario de la ONU, Martin Griffiths.

La ONU contabiliza 33 mil muertes, de las cuales 5 mil 25 son de Siria. Las personas heridas son casi 10 mil en Siria, 84 mil en total, sumando las de Turquía.

Las pocas ayudas que han realizado los gobiernos son de manera desigual y militarizada, asegura en entrevista Alessia Dro.

 

La lucha es de las mujeres

Alessia Dro es activista internacionalista, acompaña al movimiento de Mujeres Kurdistán, que actualmente tiene presencia en América Latina. Es originaria de Cerdeña y cuenta en entrevista lo que sucede en el territorio autónomo del Kurdistán después del terremoto.

Alessia se involucró desde muy jóven con las mujeres y las comunidades en Kurdistán que formaron el Kongra Star. Presenció el modo en que se llevó a cabo el proceso de reconstrucción de esta ciudad localizada en la frontera sirio-turca. Esto, después de que cada edificio, casa, tienda y calle estaban en ruinas. Todo el día se la pasaba en las juntas vecinales asamblearias donde discutían cómo reconstruir la ciudad y cómo salir de las dinámicas de la guerra.

Las comunas iban cotidianamente eligiendo su forma de trabajar sin explotación; cómo reconstruir la ciudad. Desde la construcción de una carretera, como hacer del reciclaje de material, aún con el embargo dictado por Turquía. Las mujeres encabezaron esta reconstrucción y ahora, como hace 10 años, vuelven a levantarse desde las ruinas.

“Lo preocupante no es solo el terremoto, sino también el contexto en el que se produjo, que se refiere a la guerra interna y externa”, describe Alessia Dro.

A casi 10 años de la revolución kurda, lo que describen las activistas que han estado en permanente comunicación con las personas afectadas en Kurdistán, es que, ante la tragedia, los pueblos y las mujeres se organizan para atender a los cientos de heridos y atrapados.

Como pueblos que han vivido en la guerra saben cómo compartir tareas, formar iniciativas, producir, encontrar y distribuir. Han formado comunas de mujeres, así las nombraron, que están cocinando para todos, cosiendo carpas, haciendo listas de personas, y llegando a los pueblos más olvidados.

Cabe recordar que la guerra comenzó en 2011 como una revuelta popular contra el presidente Bashar al-Assad. Desde los primeros ataques de Turquía el 9 de octubre de 2019, cuando más de 400 mil personas tuvieron que migrar tras los ataques y a medida que aumentan los ataques del estado turco, más personas se ven obligadas a migrar.

Michelle Bachelet, alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU estima que la guerra en Siria ha dejado 350 mil muertes de civiles.

En la zona afectada por el terremoto en Siria, la mitad está controlada por fuerzas armadas sirias, la otra mitad por fuerzas turcas y yihadistas respaldadas por el ejército turco, resalta Azize Aslan.

 

Contexto de Guerra

–¿Qué está sucediendo en Rojava – Kurdistán después del terremoto de 7.8? ¿Qué les dicen desde allá?

–No hay palabras. La situación humanitaria es dramática en este momento después del enjambre de terremotos que golpeó a las comunidades del norte de Kurdistán en el sureste de Turquía, y en el área de Rojava, en el noreste de Siria. No hay palabras para describir la rabia y el dolor.

La OMS declara hoy que más de 20 mil [ahora 35 mil] personas han perdido la vida bajo los escombros en Siria y Turquía a causa del terremoto, y mientras crece la expectativa y la esperanza de nuevos rescates.

Miles de personas aún se encuentran bajo los escombros. Tengo amigas que esperan que sus seres queridos sean rescatados, escuchan sus voces pidiendo ayuda, pero en Kurdistán del Norte, sureste de Turquía, para las comunidades marginadas afectadas por los temblores, el gobierno turco no ha enviado equipos de rescate, operando en de forma discriminatoria  y miliitarizada contra las zonas más afectadas por el terremoto, que están habitadas por las comunidades marginalizadas como las kurdas, árabes, alevíes…

Un artículo del Washington Post subrayaba desde su título que “El número de muertos por el terremoto de Turquía podría ser más que un simple desastre natural”.  Asli Aydintasbas analizó las consecuencias del terremoto en Turquía y la puesta en marcha del gobierno de Erdogan.

Aunque Turquía se encuentra en una zona sísmica conocida, se han diseñado pocos edificios para tener en cuenta los terremotos. Este artículo señala la corrupción del gobierno, por lo que hay muchos edificios que resistieron al sismo, salvando la vida de sus ocupantes, mientras que otros al lado se derrumbaron a causa de sus descuidados procesos de construcción como causa principal de la muerte.

Pero no solo preocupa esto, preocupa también que el gobierno del AKP de Erdogan, que es un gobierno de guerra con mucha corrupción, robe el presupuesto destinado a los terremotos para gastarlo en políticas de invasión y ataques militares en lugar de tomar precauciones con respecto a los sismos.

–¿En qué contexto político se da este sismo?

–La gestión de esta calamidad nacional en Turquía- un país que tiene el mayor número de periodistas encarcelados en el mundo- se organizó de inmediato excluyendo de la discusión sobre la implementación del plan de emergencia nacional a las fuerzas políticas democráticas opositoras a las conservadoras y Islamistas de Erdogan.

Y esto, a pocos meses de las elecciones en el país, agrava enormemente las posibilidades de resolver la actual crisis humanitaria y es una clara señal del tipo de régimen dictatorial que vive Turquía en la actualidad, en un momento en donde es necesaria solidaridad y unión y no toque de quedas y discriminación .

Los municipios kurdos autónomos, por lo tanto, en el norte de Kurdistán en Turquía se están organizando para movilizarse y generar no solo en palabras un llamado extendido a la solidaridad humana. Las asociaciones de mujeres y toda la sociedad se sumaron a las operaciones de rescate.

Debido a las réplicas del terremoto, por la destrucción total de edificios, ayer y hoy la gente se vio obligada a permanecer a la intemperie en un duro invierno con temperaturas bajo cero sin los materiales adecuados para estas duras condiciones climáticas.

Grupos de solidaridad y no de gobierno entregaron agua, frazadas y sin sombra de intervención estatal se crearon cadenas humanas para salvar la vida de los desaparecidos.

Miles de personas, turcos, kurdos, armenios y de todas las comunidades de Turquía se han congregado para donar sangre para los miles de heridos sin distinción: la solidaridad humana es lo que salva vidas hoy.

Lo preocupante no es solo el terremoto, sino también el contexto en el que se produjo, que se refiere a la guerra interna y externa que afecta hoy a las comunidades de Turquía y Siria. Erdogan ha librado previamente en el 2015 una dura guerra interna contra las ciudades kurdas de Cizre, Silopî Nusayibin y Amed.

Ahora, mientras recibe ayuda internacional de emergencia, está declarando toque de queda (estados de emergencia) en más de una decena de provincias de mayoría kurda en el interior de país. Y sin mostrar la menor sensibilidad humana ante la tragedia, según fuentes de Medya Haber, ha lanzado amenazas, dirigiéndose en tono acalorado en estas horas, a las personas que sobrevivieron en las zonas devastadas por el terremoto.

 

Las mujeres ante la emergencia

–¿Las mujeres son quienes han encabezado la reconstrucción de ciudades después de los ataques en Turquía? ¿Cómo han reaccionado con este suceso?

–En Rojava y en toda Siria, la situación del terremoto afecta a una zona devastada por una guerra internacional que dura décadas y ha afectado a personas desplazadas y viviendas precarias.

Las mujeres del noreste de Siria han sido protagonistas, en las zonas afectadas por el terremoto de hoy, tanto en Kobane como en Afrin, en la reconstrucción de ciudades enteras tras la liberación de Isis, han reconstruido sus hogares y sus vidas.

Estuve con las comunas autónomas de Kobane en 2016 para decidir juntas cómo reconstruir la ciudad después de la guerra. Con mujeres de todas las edades después de la liberación de Isis se reconstruyó a partir de las escuelas, y desde un profundo sentido de libertad, con las academias libres autogestionadas con la propuesta de Jineoloji y la apertura de casas de mujeres en cada barrio, casas activa en el campo de la justicia comunitaria, en el campo de la salud, en el campo de la educación, para la construcción de relaciones sociales en un sentido profundamente antipatriarcal.

Estuve en los campamentos de Shehba en Rojava en 2017 y he visto  ahí con mis propios ojos y sentido con mi corazón cómo Afrin, una región muy verde, se había convertido en el área que más en Rojava había acogido a tantos refugiados afectados por la guerra y viniendo de otras partes de Siria e Irak para acogerlos bajo la Carta Social del Contrato de los Pueblos de esta zona, que, más allá del mecanismo estatocéntrico de ciudadanía, establece, como contrato entre Pueblos, el derecho universal de asilo para personas de cualquier origen, un derecho de asilo inalienable, para todas las personas que decida detenerse a vivir allí.

Ese año estuvo un clima de convivencia, paz, democracia directa y autogobierno,  para las personas que tienen refugio en Afrin.

–Afrin, una de las zonas más golpeadas y donde hay mayor parte de personas refugiadas de la guerra, ¿qué ha pasado en estas poblaciones?

–Luego, desde 2018, la ciudad de Afrin ha sido invadida por una ocupación militar de Turquía seguida de una invasión denominada “Primavera de la Paz” en el 2019. Esta operación militar ha creado un cambio demográfico en la zona al cometerse gravísimas violaciones de derechos humanos, y ha sustituido a las poblaciones refugiadas de diferentes comunidades y espiritualidades, por las bandas islamistas yihadistas aliadas y financiadas por Turquía.

A raíz de esta ocupación del estado turco hoy miles de mujeres de Afrin, tras esta operación militar, están desaparecidas y se han lanzado campañas internacionales para su reaparición con vida. Alrededor de Afrin, y hasta Alepo y Til Rifat ahora hay campamentos para personas desplazadas después de la ocupación de Turquía.

Ahora es difícil recibir información de Siria, pero he recibido noticias del noreste de Siria: Afrin, junto con Cizre y la región del Éufrates, es una de las áreas más afectadas por el terremoto en Rojava. Y es ahí en donde el estado turco ha decidido anoche, en plena emergencia nacional tras los golpes del terremoto, llevar a cabo una operación militar mediante el bombardeo de las zonas del noreste de Siria afectadas por el sismo.

No debemos olvidar que en el escenario geopolítico global, Erdogan es el mediador de los flujos migratorios hacia Europa y representa la cara más explícita del modus operandi de la OTAN.

Realiza crímenes de guerra mientras se presenta ante los ojos del mundo como mediador de la paz entre Rusia y Ucrania, pero en realidad estamos ante un gobierno dictatorial que en una emergencia humanitaria durante un terremoto decidió realizar operaciones militares de ataque contra las áreas limítrofes, como la de Rojava Siria.

Esto es lo que Turquía está haciendo actualmente, mientras que la Administración Autónoma está prestando su ayuda sin distinción para ayudar en toda Siria donde sea necesario no obstante sigan con embargos y duras restricciones.

 

Comunas de mujeres se organizan ante terremoto en Kurdistán, Siria y Turquía

 

Cómo ayudar

–¿Cuál es la mejor manera de apoyar en estos momentos? 

–En los últimos días, el movimiento de mujeres del Kurdistán en América Latina ha compartido los datos de Media Luna Roja Kurda, una organización humanitaria organizada a nivel mundial, que convocó a todas las personas solidarias, a organismos internacionales para brindar ayuda urgente a las víctimas de el terremoto.

Las voluntarias organizadas de Media Luna Roja están rescatando a las personas y proveen ayuda de primera necesidad, carpas, cobijas, agua, suministros médicos de emergencia.

Las comunidades de Rojava, en el noreste de Siria, así como en el norte de Kurdistán, en el sureste de Turquía, se están organizando para hacer frente a la emergencia de miles de personas heridas y miles de edificios derrumbados.

Aunque con el corazón roto, hemos recibido en las últimas horas, muchos mensajes y un abrazo colectivo dirigido a las comunidades del Kurdistán afectadas por el terremoto, con una sensibilidad humana sin precedentes especialmente desde México, y en todo el continente sudamericano. Donde el poder y las catástrofes apuntan a destruir, la solidaridad sin fronteras nos hace reconstruir, con fuerza y sin confines.

En este momento indescriptiblemente duro, esto nos da mucha esperanza.

Toda ayuda dirigida a las comunidades puede ser enviada en esta dirección:

Heyva Sor en Kurdistanê e. v.

Wilhelmstr. 12 53840

Troisdorf Kreissparkasse Colonia

IBAN: DE49 3705 0299 ​​0004 0104 81

BIC/SWIFT: COKSDE33XXX

o paypal:

https://www.paypal.com/paypalme/heyvasorakurdistane

 


Texto: Daliri Oropeza Alvarez, Pié de página

 

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